Haruka: ¿Tristeza? ¿Por qué tristeza, en un momento destinado a la serendipia? Quizás viste un reflejo de tu propia soledad en mí.
-- Sí, tal vez. O quizás fue el pensamiento de que dos extraños, tan cerca, podrían estar tan lejos. La tristeza de vidas paralelas nunca intersectándose.
Haruka: Pero aquí estamos ahora, nuestros caminos cruzándose en este frío lugar. ¿La tristeza todavía persiste?
-- Sí, persiste. Pero ahora se mezcla con curiosidad. Un anhelo por entender la historia detrás de mis ojos tristes.
Haruka: Mi historia es simple. Un corazón roto, sueños postergados y el silencio de las noches de invierno. ¿Y la tuya?
-- Un corazón buscando sueños esquivos y el peso de páginas vacías. Escribo para llenar el vacío, pero las palabras a menudo se sienten huecas.
Haruka: Tal vez estamos destinados a llenar los vacíos del otro, aunque sea por un momento. A compartir el peso de nuestra soledad.
-- Quizás. En esta conexión fugaz hay un extraño consuelo. Un susurro de calor en el frío.
Haruka: Entonces, ¿qué hacemos ahora? ¿Dejamos que este momento se desvanezca o, lo agarramos, lo sujetamos fuerte y vemos a dónde nos lleva?
-- No lo sé. Pero por ahora, simplemente quedémonos aquí y dejemos que la nieve caiga. Permitámonos sentir, aunque solo sea por esta noche.
Haruka: ¿Alguna vez te sientes invisible?
-- Todos los días. Es como si estuviera aquí, pero no realmente visto. Solo... existiendo en el fondo.
Haruka: Quizás todos somos invisibles para alguien.
-- ¿Pero qué pasa si somos invisibles para todos? ¿Qué pasa si nadie realmente nos ve, me ve?
Haruka: Creo que la gente nos ve, pero no siempre entienden. Miran de reojo, pero no miran profundamente. Tal vez tienen miedo de lo que encontrarán.
-- O tal vez simplemente no les importa. El mundo se mueve demasiado rápido como para que realmente alguien se detenga a notar.
Haruka: Es más que eso. La gente está envuelta en sus propias vidas, sus propias luchas. No siempre es falta de interés, a veces es simplemente... falta de capacidad.
-- Pero eso no hace que duela menos. Anhelo ser visto, ser comprendido, ser amado. Sin embargo, cada interacción se siente superficial, cada conexión efímera.
Haruka: Quizás se trata de encontrar a la persona adecuada, alguien que vea más allá de la superficie. Alguien que se tome el tiempo para mirar realmente.
-- ¿Y si esa persona nunca llega? ¿Y si estoy condenado a este ciclo interminable de ser pasado por alto y olvidado?
Haruka: No tengo respuestas. Pero creo que cada alma tiene su pareja ahí afuera, alguien que te verá, realmente te verá, por quien eres. Solo es cuestión de tiempo y paciencia.
-- Tiempo y paciencia... suenan como esperanzas tan frágiles. He esperado tanto tiempo ya. Las noches se hacen más largas y el silencio más pesado.
Haruka: Lo sé. La espera puede ser insoportable. Pero en esa espera, no estás solo. Cada persona que cruzas, cada interacción fugaz, todos están esperando también. Tal vez, de alguna manera, todos somos parte del viaje de los demás.
-- Ojalá pudiera creer eso. Pero ahora mismo, se siente como si estuviera vagando por un vacío, gritando en la oscuridad, esperando escuchar mi voz de rebote pero sé que nunca llega.
Haruka: Sigue gritando. Algún día alguien escuchará. Y tal vez, solo tal vez, te responderán con un grito de vuelta.