Poemas e imágenes: Existencialismo a mitad de tarde

Poemas e imágenes: Existencialismo a mitad de tarde

lunes, 31 de marzo de 2014

Agua que corre

Tus palabras son como agua; que corre
de la que quiero beber, de la que quiero tener
Hirviendo, muy dentro de mí
te encuentras corriendo
corriendo hacia mi corazón
El cause perdido
mi nido de lodo
es a donde acarreas
todo tu cariño
Tu ausencia es la sed
que atraviesa mi haber
Habla, necesito beber.

sábado, 29 de marzo de 2014

Cuando ella aprendió a caminar, yo ya jugaba fútbol.

Hay un misterio en su haber que ensimisma mi alma, me funde los ojos, los apaga, no ven sino su figura entre una nube de tierra y polvo; la sociedad. Ha hecho que reconsidere muchas cosas, algunas ya hasta me da pena pensarlas pensándola a ella. Es su miedo a la gente y su cariño por mí que me tiene en un rincón, como una silla rota, en palabras de mi amigo Raúl, como un sartén viejo.
Ahora, veo las calles como distancias que se alargan a mi caminar en cada encuentro con ella, me siento más lejos con cada paso que doy, en retroceso y, corro a sus brazos como un niño esperando encontrar allí mi lugar, la paz que he perdido y la razón.

viernes, 28 de marzo de 2014

10 & 11 (puerta blanca, puerta roja)

Atrapé tu nombre
en mi lápida
circundada por flores
que sembraste sin saber
Concentrado en tus palabras
naciendo otra vez
Víctima de tu imagen
despojado de el dolor
me encuentro sumido
en tu inocencia y su color
Tu toque, aroma, haber
mi corazón ya no sabe
si latir o correr.

jueves, 20 de marzo de 2014

Angustia de pecho.

"Le corre la sangre tan rápido, sus ojos se nublan al tocar sus dedos... La guerra de diez años ha terminado".

Es así cómo comienza la historia. Palpando la carne, desmintiendo los dogmas. Una historia que no podrá morir nunca pues necesita ser leída por muchos para convertirse en verdad. Esté preparado para lo peor, pues al momento de dejar de leer comenzará a llover sobre el libro, lentamente se agotarán las velas y bien, que sean sus manos ajenas a su cuerpo con quien dé lectura a el primer verso.


I


Su corazón era tan pequeño que había perdido toda su belleza, es por eso que se han vuelto locos intentando reemplazarlo, encontrando la respuesta en el simple aleteo de un colibrí; cálido, silencioso, inagotable, con más brillo que un universo de soles. Con él, iluminaba con su esplendor la creencia en los de toda una raza perdida en la niebla. Tan pequeña, tan llena, tan ella, jugaba entre los cabellos de Libitina parecidos a una nube gris y en sus oídos de niño, le cantaba "Hummingbies" mientras regaba rumores en la oscuridad de su almohada, distinguiendo el secreto de la noche. Se idolatraba a sí misma negándose a despertar de su lecho fragoso. Esperando mirar en la agonía de su haber el rompimiento de esas suturas que le recordaban el pasado, aquel al que nunca perteneció. Había sentido la felicidad del letargo mientras viajera en otros mundos de quienes pocos tienen el conocimiento, se encontraba a sí misma hablándose. Se necesita haber sufrido como ella para saber de qué se habla.

Su infancia no había sido como se esperaba, pero tampoco como no quería; era normal, el tiempo pasaba sin ella darse cuenta. Fue a los 8 años de edad que descubrió en su interior una luz que dormía, que con palabras se fue formando, una luz que dentro de unos años habría de extinguirse bajo su propio fulgor.
Es de lo más difícil ser un niño, uno cree que no existen preocupaciones, que ver el tarro de galletas vació no representa un problema existencial o, que apaguen el televisor mientras se disfruta de un programa, y ni se diga cuando se nos separa de la ducha cuando más la disfrutamos. Todas estas cuestiones duelen, simplemente nadie las recuerda, estamos absortos en la vida cotidiana y en su irremediable peso que hemos olvidado lo que se siente. Uno necesita experimentar en carne propia ese tipo de situaciones para saber realmente lo mucho que se sufre.

Era Marzo y con él llegaron muchas sorpresas, una vez más había caído en cama debido a su débil víscera encargada de calentar su cuerpo, de darle motricidad, y sin inmutarse, tenía que aceptarlo. No se puede decidir el destino de cada uno, es un conjunto de leyes universales que sobrepasan el entendimiento del hombre, y ella siendo una niña, lo aceptaba con una madurez envidiable. ¿Qué podía hacer? Sin siquiera entender lo que le pasaba, no tenía para expresar ese sentimiento que con el paso de los otoños se va intensificando, menos cuando un silencio parece ser la respuesta más acertada. Por las noches, soñaba con todos aquellos que en su mundo personal, eran igual a ella, se preguntaba si les pasaba exactamente lo mismo o si tenían la oportunidad de poder cambiar las cosas, y en sus noches en vela, a todos, les deseaba lo mismo. Poco a poco su desnutrido e inseguro corazón se iba volviendo más y más pequeño, pensaba en las cosas más atroces, quería para ella misma el más trágico de los finales.

En la cama de aquel hospital, se sentía en su casa, pasaba tanto tiempo dentro de esas paredes blancas que lo había adoptado como su hogar, se sentía segura, se sentía como una estrella más brillando en las pupilas de un espectador, esperando convertirse en un cometa y marcar la diferencia. Todo lo que ordenaba a la brevedad posible se le concedía, gobernaba sobre todos con alguna infusión intravenosa, hacía de los de bata sus bufones, ella era la reina del corazón catatónico[...]

martes, 18 de marzo de 2014

Fragmentos de conversaciones; Magdalena.

Te agradezco todo lo que haces por mí, en silencio, a lo lejos, sin darte cuenta. Me alcanza e ilumina, resonando en mi tumba, recordándome el por qué tenía miedo a morir, el para qué nací. Eres tú y tu todo comprendido e incomprendido que me altera el sentir, me confunde y evoca la mejor parte de mí. Y me disculpo, lo lamento terriblemente, sin embargo, es algo que no puedo evitar y de lo que nunca me voy a arrepentir por más que duela, sinceramente no puedo sino constantemente afligirme y conmoverme al enamorarme en pequeños pedazos de lo que he ido creando. Un ídolo falso es al que adoro, un espejo gigante es a quien veo porque si no eres tú; eres yo.

jueves, 6 de marzo de 2014

Deja de preguntar

Deja de preguntar. Sí, claro que tengo palabras que fluyen por una espita por ti de forma torrencial y roja -Mis venas- Una ola de desprecio que cuidadosamente, cariño, construye una presa quebrada -Mi mente- Poco puedo hablar, no soy sino una telepatía sórdida que viaja a través de distancias recorridas -Mi voz- un millón de veces con el mismo resultado, pérdidas, lagrimas, rechazo y aflicción -Mi vida-. Y entre cada uno de mis jadeos laboriosos, cuando te escucho suspirar en mis sueños -Mis anhelos- también te escucho gemir, cantar y hacerte la tonta con alguien más; así que río -Mi miedo-. Es un poco vergonzoso que alguien que arde en un fuego que no se agota pueda seguir como lo he hecho yo, ¿no te parece? -Mi orgullo- Lo admito, de verdad que sí. Existe entre nosotros una cama tendida hecha de césped que cala y da comezón al despertar. Sin embargo, tan vacía como el espacio entre tu pecho -Tu corazón-