Poemas e imágenes: Existencialismo a mitad de tarde

Poemas e imágenes: Existencialismo a mitad de tarde

martes, 1 de agosto de 2017

¿Qué podría ser peor?

¿De qué maneras podría dolerme más?
Todo es sobre ti, sobre la manera tan perfecta en la que te cohíbes en tu odio e inmediatamente dejas de sentir.
Son las maneras en las que haces el bien a base de muchos males,
tu miedo de lastimarme que te orilla a mentir, ese que me facilita escribir de desamor, de desdichas reales que suelen reemplazar los sueños que atraviesan mi pecho.

Se nos hace fácil asumir la historia y manejarla tal cual es que adoptar una realidad diversa, movernos a un segundo plano y vivir en la alterna.
Son pequeños momentos los que le oprimen la cuerda a mi moral sofocándola de poco en poco hasta que pierde la cordura y habla con desatino.

Hoy, ya no veo otra cosa más que una infinita sucesión de granos de arena que intento desplazar uno a uno para encontrar la luz.
Abatido en el desengaño, allí a millones de kilómetros bajo la arena esperando despertar para encontrar todo como lo hemos dejado; imperfecto.

He visto hombres morir brutalmente, los he visto humillados por todos los males posibles, pero nunca pensé estar entre los condenados perpetuos.
Nunca pensé ser asesinado por el recuerdo de una sonrisa en la imperfección del infierno.

Aquí no hay otra cosa más cercana a la caricia de Dios que la muerte.

viernes, 14 de julio de 2017

Marzo 28, 2012

Yo podría haberme enamorado contigo y de ti,
cerrar mi ojos convirtiéndome en la tierra.

Ser otra cosa,
dejar que este viejo corazón enfermarse
para mantener tus historias con ritmo.

Seguir hundiendo tus secretos en el aire.
Mantenerlos completamente pusilánimes.

Encogiendo su miedo,
sin saber
si han de morir o vivir para siempre.

miércoles, 12 de julio de 2017

Siempre que hablo contigo acabo muriéndome un poco más.

Quítame el cuerpo en una noche de muerte con tu malevolencia,
arde con amor entre lagrimas,
y ataca mis leyes; atestigua la gloria.

Volviste al recuerdo y caí herido de muerte,
fue el efecto enérgico y bizarro de la bebida que se rehúsa a aliviar.
Materia oscura, marchita, melancólica, ceñida, partida, bella, danzante, recostada, inexistente, sangrante, creciente bajo las uñas, desierta, caliente, perdida; ¿Por qué no estás conmigo?

martes, 11 de julio de 2017

ΙΗΣ

La sangre se hace nudo en mis pesadas aberturas, negando la entrada de la estrepitosa luz que se avecina con afán para acercarme a la cordura de tu cuerpo compartido.
- Soy mi propio Dios - Me repito hasta el cansancio. Muerto, atravesado lateralmente por tus mentiras que me conducen a 3 días de oscuridad para luego verme renacido como un virus inmóvil perpetuado por una aventura subjetiva mostrada en afección.
Me aproximo hasta la entrada, temeroso de encontrarme con el mundo que he abandonado anteriormente a causa de dolores poco pensados, inmerso en un deseo de juntarnos sin final. Absurdo y patético, malgastando mis pocas horas antes de adentrarme a la enredadera en que encontraré mi perdición. Recolectando las sobras de emociones pasajeras, confundidas más de una vez con amoríos verdaderos, solitarios una vez más.
La consistencia empolvada, maltrecha por azares y palabras endocrinas arraigadas en tu pútrido núcleo de vida. ¿Qué está mal? - Y te callas - ¿Cómo que qué está mal? - Creciendo con tensión dentro de un caparazón sin vida, indispensable para la generación de seguridad y vileza característica en una apología repetida en diferentes locaciones. Un concepto resaltado de una nada prominente, helando mis pocas células acreedoras de pudor.
Me imagino feliz para luego concebirme en un vacío hocico venéreo supurante de materia fecal. Sin igual, y con descompostura, deseoso de enamorarme decepcionantemente de tu sombra acremente, venerando tus altares en donde deseo sigiloso rebozar mi ungüento y sanarme por ti.
Espiritualmente absuelto pensando que algún día podré ser intrínsecamente; de ti.